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Padres se van a juicio por la identidad de su hija transgénero

Pese a que al principio se trataba de un caso personal, el juicio por la custodia de la niña transgénero de siete años Luna Younger ganó gran visibilidad en los medios de comunicación y ahora el debate gira también en torno a los conflictos familiares, la viralización de la desinformación y la intolerancia que todavía existe hacia la comunidad LGBTI+ en Estados Unidos.

Anne Georgulas, la madre de Luna y quien la reconoce como niña, había ganado la custodia exclusiva de la menor a principios de octubre. Pero su padre, Jeffrey Younger, quien alega que su hijo es varón y se llama James (género y nombre que le asignaron al nacer) apeló el fallo y obtuvo una victoria sorpresiva a finales de mes. Ahora ambos comparten la custodia.

La pelea legal de Younger y Georgulas, quienes se separaron en 2015 y tienen otro hijo varón, adquirió una amplia connotación para los políticos conservadores del estado, quienes ven el más reciente fallo a favor del padre como una victoria contra la “agenda de la izquierda”.

“Un niño de 7 años no tiene la madurez para tomar decisiones profundas como esta. Texas debe proteger el derecho de este niño a elegir, como una persona informada y madura, y no ser utilizado como un peón en la agenda política de izquierda”, tuiteó el senador republicano y cubanoamericano Ted Cruz con la etiqueta “Protejan a James Younger”.

Dan Crenshaw, republicano de la Cámara de Representantes para el segundo distrito de Texas, coincidió con Cruz y pidió “apoyo” para el padre de Luna. “Un niño de siete años no puede tomar esta decisión o entenderla”, escribió.

El gobernador Greg Abbott también se pronunció públicamente al respecto, refiriéndose al menor con el nombre de “James”, y dijo que las agencias estatales estaban investigando la situación.

“Para su información, la Oficina del Fiscal General de Texas y el Departamento de Servicios Familiares y de Protección de Texas están investigando el asunto de James Younger”, anunció en Twitter.

Desde el inicio del juicio, varios medios de comunicación conservadores criticaron la postura de Georgulas, y divulgaron que la mujer pensaba “castrar químicamente” a Luna en una clínica privada de Dallas.

Younger alegó que temía por los procedimientos médicos irreversibles que podría sufrir su hijo, pero expertos en atención médica para niños transgénero insisten en que los planes de Georgulas no implican ningún tipo de cirugía u hormonas durante años.

“Muchas personas suponen erróneamente que los niños prepubescentes transgénero o de género diverso recibirán intervenciones médicas”, dijo a The Washington Post la profesora Katherine Kuvalanka, especialista en trabajo social en la Universidad de Miami. “Las únicas intervenciones para los niños pequeños es la afirmación y la aceptación de quienes son”, agregó.

A Luna se le asignó el género de varón al nacer, pero comenzó a mostrar interés por identificarse como niña cuando tenía tres años. Tres profesionales de salud mental que evaluaron a Luna le diagnosticaron disforia de género, una condición en la que el sexo asignado al nacer de una persona no coincide con su identidad de género.

En un fallo de 2018, un juez ordenó a ambos padres que trataran a Luna de una manera consistente con la forma en que ella se había identificado previamente en la escuela, o sea, como una niña.

Pero Younger insistió en que Luna no era transgénero y continuó refiriéndose a ella como “James”. Lanzó un sitio web, ‘Save James’ (Salva a James), donde argumentó que su madre había fabricado la identidad de género de Luna. El sitio solicitaba donaciones y acusaba a su exesposa de “abusar” de su hijo.

Escrito por: Fari Rafa.

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