9 años sin el Centurión de la Noche, ‘Joe Arroyo’. ¿Cuál es el tema que más recuerda?

El 26 de julio de 2011, por causa de una falla multiorgánica, se apagó la voz del talentoso y reconocido cantante cartagenero Álvaro José Arroyo González, más conocido como «Joe Arroyo». Hoy, 9 años después de su fallecimiento, el ‘Centurión de la noche’ sigue siendo un icono entre los amantes de la salsa y la buena música. Su legado sigue presente y animando a los colombianos y extranjeros.

Sus canciones fueron éxito a nivel mundial, ganó múltiples discos de oro a lo largo de su carrera, entre ellos, 18 congos de oro y 4 súper congos en el festival de Orquestas del Carnaval de Barranquilla.​ Entre sus canciones más relevantes se encuentran: La rebelión; Tania; Mary; En Barranquilla me quedo; El ausente; Tumbatecho; Centurión de la noche; Manyoma; La noche; La rumbera; La guarapera; El trato; Con gusto y ganas; entre otras

Joe nació en el barrio Nariño de Cartagena e inició su carrera a muy temprana edad, cuando desde los ocho años cantaba en bares y burdeles de su ciudad natal. En sus inicios cantó con agrupaciones como Los Caporales del Magdalena, Manuel Villanueva y su Orquesta y el Supercombo Los Diamantes.

En 1981 fundó su propia orquesta, La Verdad, con la que se dedicó a mezclar diversas influencias musicales, fundamentalmente la salsa con la música costeña (cumbia, porro, chandé, entre otros) y con diversos ritmos del Caribe (konpa dirèk, reggae) hasta crear su propio ritmo, el «joesón».

Joe Arroyo grabó con las casas disqueras Discos Tropical (1970-1971), Discos Fuentes (1973-1990) y Discos Sony (1991-2002). Luego de una temporada de 11 años en Discos Sony, regresó a Discos Fuentes de Medellín en 2003, donde grabó sus últimos trabajos: «Se armó la moña en carnaval» (2004), «Mosaico de trabalenguas» (2006) y «El Super Joe» (2007). Joe Arroyo es uno de los cinco colombianos que han aparecido en la portada de la revista Rolling Stone.

Joe, murió la noche del 26 de julio de 2011 en la clínica La Asunción de Barranquilla a causa de un paro cardiorrespiratorio, producto de una falla multiorgánica (tensión alta, infecciones, problemas renales) que lo había mantenido en cuidados intensivos desde el lunes 27 de junio del mismo año. Fue sepultado el 27 de julio de 2011 en el cementerio Jardines de la Eternidad de Puerto Colombia.​ El 19 de octubre de 2011, su cadáver fue trasladado a un área especial para personajes ilustres en el cementerio Jardines de la Eternidad.

Hoy por hoy, sigue siendo recordado por muchas generaciones.