Cultura

José Asunción Silva, in memoriam de la poesía capitalina

José Asunción Silva. Biblioteca Nacional de Colombia.

Un día como hoy, hace 151 años, nació el poeta José Asunción Silva. El poeta bogotano nació el 27 de noviembre de 1865 y murió un 23 de mayo de 1896.

Silva fue un gran poeta modernista. Su obra El libro de versos es precisamente una joya del Modernismo.

Al morir tenía 31 años. Se suicidó dándose un tiro en el corazón con un revólver. Se dice que la falta de dinero fue el detonante para que tomara la decisión.

En Colombia, en el billete de 5000 pesos está el rostro de Silva. Incluso en la nueva versión que empezó a circular nuevamente se homenajeó al autor y sigue apareciendo en virtud de su gran obra, que aunque no es extensa o prolífica, puesto que una porción considerable de esta se perdió en un naufragio, sí está llena de calidad y sentimiento. Las voces silenciosas y Enfermedades de la niñez o su novela De sobremesa, junto otros escritos dispersos, siguen trascendiendo.

La familia de José Asunción Silva perteneció a la élite capitalina, aunque ese auge económico se devastó poco tiempo después. José Asunción se acercó a la literatura desde pequeño, influenciado por la obra de Gustavo Adolfo Bécquer y Víctor Hugo. Sin embargo, fue un viaje a Europa en 1884 lo que reafirmó la visión literaria e intelectual de autor.

A continuación, un fragmento de uno de los poemas más famosos de José Asunción Silva, Nocturno III:

Una noche
Una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de älas,
Una noche
en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas,
a mi lado, lentamente, contra mí ceñida, toda,
muda y pálida
como si un presentimiento de amarguras infinitas,
hasta el fondo más secreto de tus fibras te agitara,
por la senda que atraviesa la llanura florecida
caminabas,
y la luna llena
por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
y tu sombra
fina y lángida
y mi sombra
por los rayos de la luna proyectada
sobre las arenas tristes
de la senda se juntaban.
Y eran una
y eran una
¡y eran una sola sombra larga!
¡y eran una sola sombra larga!
¡y eran una sola sombra larga!

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