Qué orgullosos nos sentimos de ser cordobeses, ¡felices 70 años Córdoba! 

Hablar de Córdoba, es hablar de tradición, de cultura, de buenas costumbres, de historia, de gente pujante y trabajadora. 

Córdoba es un departamento de Colombia ubicado al norte del país, una tierra que encierra bondades y sentimientos, bañada por una riqueza natural que otras regiones quisieran tener, habitada por personas que no se le “arrugan” a nada, el cordobés siempre está dispuesto a salir adelante, a empezar de cero si toca, ser de Córdoba es un privilegio, haber nacido en esta tierra es sin duda una bendición del cielo. 

Córdoba, esta bella región cumple 70 años, y todos los que aquí nacimos y los que un día vinieron y se quedaron celebramos al son de un porro María Varilla, La Lorenza, Tres Clarinetes, Río Sinú, o la Espuela del Bagre entre otros, sí, estamos de fiesta, desde San Antero hasta Tierralta, desde Canalete hasta Ayapel, vibran las aguas del Sinú y del San Jorge, el 18 de junio con un nuevo amanecer. 

Los cordobeses hemos tejido nuestra propia historia, entre cosas negativas y positivas que han marcado nuestro acontecer, y seguimos tejiendo, pero ahora al son de los tuchineros y sanandresanos quienes con sus manos benditas elaboraron nuestra insignia nacional, un sombrero vueltiao, que simboliza la verraquera y tenacidad de nuestros indígenas zenúes. 

Córdoba, es como una veranera de esas gigantes y con muchos colores, Córdoba es un manojo de flores esparcido en unos campos fértiles, en los valles del Sinú y del San Jorge, con campesinos y pescadores, gente laboriosa, hombres y mujeres que labran la tierra, la cultivan y con sus excelentes productos dejan el nombre de una región en alto. 

La ganadería y la agricultura son nuestra potencia de origen, así nos reconocen en el país, Córdoba es una tierra con mucho para brindar no solo es su geografía es también una riqueza del alma que su gente lleva en los genes. 

Qué bien se siente vivir en Córdoba, degustar un chicheme en Ciénaga de Oro, un buen bocachico en el mercado de Lorica, refrescar el calor en el mar de San Bernardo, hablar de cultura sentado en el parque Centenario de Sahagún, caminar por la avenida primera de Montería pensando que ya se acerca el festival de Pelayo. 

Y es que todo el departamento tiene un brillo especial, su gente, sus pueblos, su autenticidad, porque el cordobés es autóctono, es natural, es sencillo, es alegre, te tiende la mano, te ofrece su cama y duerme en la estera, porque si algo tenemos es amabilidad. 

¡¡Qué orgullo ser cordobés!!.