Tierradentro, 10 años después de una masacre anunciada

«Ay ven por favor, tratemos de olvidarnos de un pasado ruín…», y como si este vallenato de Nelson Velásquez cayera cual anillo al dedo, fue lo primero que escuché al subirme al bus que me llevó hasta el corregimiento de Tierradentro, destino que escogí para desempolvar, una década después, los hechos que rodearon la masacre de 17 policías en esa zona.

Durante el recorrido, la letra de la canción y de otras más las confundí con el estruendoso sonido del motor del bus. El conductor, un hombre de 60 años, de tez morena y contextura gruesa, lleva 20 años conduciendo en esta ruta, deseada por muy pocos, debido a su pésimo estado y a los problemas de violencia que aún se registran en la zona.

La protección de Dios ha sido su mejor compañía. A su mano izquierda tiene las imágenes de dos vírgenes rodeadas por un santo rosario y a su derecha lleva la edición del nuevo testamento, ubicado en la página del Salmo 91. Las hojas del libro están rasgadas y amarillas por el sol y el polvo.

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Foto: tierradentrocordoba.blogspot.com

Tierradentro es un corregimiento del municipio de Montelíbano conformado por 45 veredas y está a pocos kilómetros del Nudo del Paramillo. Tiene como principales actividades económicas la ganadería, la pesca y la agricultura. Fue fundado el 10 diciembre de 1953.  Su nombre nació del poblador Julio Guerra, un reconocido liberal que para ese entonces gobernaba en la zona. Dos razones lo llevaron a bautizarlo de esta manera: primero, por la lejanía que estaba de otras regiones y segundo, porque este lugar le hacía recordar a una población del Tolima que también se llama Tierradentro.

Continué el camino. Las plantas y árboles ubicados a la orilla del camino han perdido su color característico, se ven opacas y sucias por la tierra arcillosa de la carretera.

Al bajarme del bus, en la sede principal del colegio de Tierradentro, un silencio me envolvió. No había servicio de energía, como ocurre casi todos los días, según lo manifiestan sus habitantes.

Ese silencio estuvo conmigo el tiempo que caminé el corregimiento. Las calles solas, el sol inclemente y aún las claras ‘cicatrices’ en las viviendas que dejó la guerra entre paramilitares, guerrilla, Policía y Ejército.

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Este es el negocio El Helecho, que lo destruyó un cilindro bomba. (Archivo: El Universal)

El día que todos quieren olvidar
Cada 1° de noviembre los habitantes  de Tierradentro que presenciaron la masacre de 17 policías, al despertar recuerdan esa cruda madrugada, cuando sus sueños fueron interrumpidos por los estallidos de las granadas, los tiros de fusiles y las explosiones de los balones bombas.

Maritza Rosario Martínez, una de las personas que vivió de cerca la toma a la estación de Policía, duró alrededor de un mes soñando con las voces de lamento y gritos de quienes decían: “Mi sargento nos van a matar, no nos deje morir, nos están acabando”.

En ese entonces, Maritza tenía 8 meses de embarazo y asegura que su hija nació nerviosa y sensible ante cualquier llamado de atención por muy pequeño que sea.

Maritza recuerda que después de que ella y su esposo se durmieron, los guerrilleros entraron a su casa por el patio y allí esperaron para iniciar el ataque. Cuando llegó la madrugada, alrededor de las 2:00 a.m. escucharon los primeros disparos. Su única reacción fue tirarse al piso y esperar a que todo pasara. Los subversivos lanzaban los artefactos explosivos desde el patio de su casa y la Policía, como era de esperarse, respondía al ataque.

Después de 10 años, son muchas las situaciones que impiden a los habitantes de Tierradentro olvidar esta oscura madrugada. Entre esas: las ruinas de ‘Los Helechos’, uno de los establecimientos públicos más concurridos para ese momento en el corregimiento. A este lugar los guerrilleros lanzaron un cilindro bomba.

El establecimiento y la casa que estaba al lado, pertenecieron a María de la Cruz Vásquez Rojas, la enfermera del pueblo, quien alcanzó a salir de Tierradentro horas antes de que los enfrentamientos se desataran.

María de la Cruz quedó sin techo, así que ella no tuvo otra opción que irse a vivir arrendada. 10 años después, su situación no ha cambiado en nada y sigue a la espera de ser reparada como víctima del conflicto armado. A raíz de lo ocurrido decidió irse de Tierradentro por largo tiempo y solo hace cuatro años regresó a trabajar en el centro de salud.

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La enfermera María de la Cruz Vásquez Rojas. Al fondo se observa lo que quedó de su casa y su negocio El Helecho.

Los 17 asesinados
En la estación de Policía de Tierradentro había para aquel entonces 65 uniformados que se enfrentaron a los frentes 5, 18 y 58 del frente ‘José María Córdova’, de las Farc.

El teniente Freddy Armando López Vargas, comandante de la estación en ese entonces y sobreviviente, aseguró en ese momento que los guerrilleros los atacaron por todos los frentes simultáneamente.

Este puesto de mando había sido instalado en julio de 2006, es decir: cuatro meses antes del ataque.

 

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Recuerdos que no se borran
A pesar de los años, en algunas de las viviendas que resultaron afectadas esa madrugada todavía se notan los daños ocasionados por los artefactos y las balas.

Observe a través de las siguientes imágenes a Tierradentro hace 10 años y cómo luce ahora.

 

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Pasada esta década los habitantes de Tierradentro siguen luchando por acabar con ese estigma que los ha condenado a ser rotulados por muchos como «guerrilleros». Ellos intentan cada día por borrar las secuelas que dejó la violencia en su región y ser vistos como ejemplos de superación y amor por su tierra.

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