Opinión

Desgraciada droga, ¡desgraciada!

Por: Sofía Teresa Esteban De León. Comunicadora Social – Periodista. Especialista en Dirección y Gestión Pública.

Ayer, el presidente Iván Duque instaló sesiones ordinarias del Congreso de la República para el periodo 2019 – 2020.

Me gustó que recalcó en su discurso lo que ha sido el avance en legalidad, emprendimiento y equidad durante lo corrido de su periodo y el lanzamiento de la política ‘Ruta Futuro’ contra las drogas, una estrategia integral que enfrenta desde el cultivo hasta el tráfico y el consumo, desde políticas de interdicción hasta la atención al adicto.

Dijo “necesitamos que Colombia unida le diga no a la drogadicción como el destino de nuestros hijos”, lo dijo con firmeza. Vivimos en una sociedad con problemas que la aquejan sin tregua, hemos, incluso, padecido un holocausto por cuenta de las desgraciadas drogas. No es secreto que llevamos años largos experimentando erradicar el miserable negocio del narcotráfico, un asunto que genera cifras aterradoras que motivan a la reflexión.

Y sí, los adolescentes pueden estar comprometidos en varias formas con el alcohol y las drogas. Es común el experimentar con el alcohol y las drogas durante la adolescencia, desgraciadamente.

Aunque algunos adolescentes experimentan un poco y dejan de usarlas o continúan usándolas ocasionalmente sin tener problemas significativos, otros desarrollarán una dependencia. ¡Grave! Desgraciadamente luego usarán drogas más peligrosas y se causarán daños significativos a ellos mismos y posiblemente a otros.

Los padres podremos ayudar a nuestros hijos otorgándoles la educación a temprana edad acerca de las drogas y el alcohol, estableciendo comunicación permanente, dándoles a conocer los riesgos y las dependencias que se crean, los efectos prolongados de las drogas en el cerebro, asegurándoles que la necesidad compulsiva de consumir drogas puede ser abrumadora, hasta el punto de afectar todos los aspectos de su vida, la de su familia y la de su entorno en general.

Miren, nuestros hijos pueden tener fácil acceso a las drogas en muchos lugares, por desgracia. Pero por fortuna, nuestro instinto de padres nos ayudará a intuir hasta el cambio o la actitud más pequeña en ellos. Asegúrese de evaluar su desempeño escolar, las rutinas cotidianas con amigos, su comportamiento, los sitios web que frecuenta, los hábitos saludables como el ejercicio y la alimentación, todo, en absoluto todo.

Es necesario hablarles sin miedo, con claridad y contundencia, dele a conocer que sus grados van desde el consumo esporádico que no implica ningún tipo de dependencia de las sustancias, hasta la dicción, por desgracia.

¡Desgraciada droga, desgraciada! Se cerca a los niños y jóvenes más de lo que nos imaginamos. Padres, eduquemos en valores y construyamos más compromiso social por nuestros hijos. Erradiquemos esta lacra que un día puede llamar a nuestra puerta.

Nota: Las opiniones que expresan los columnistas en los artículos son libres y de su total responsabilidad. No representan el pensamiento editorial de La Prensa Web.

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