En plenaria de la COP26, Colombia pidió al mundo cumplir sus promesas de apoyo financiero

La segunda semana de la Conferencia de las Partes COP26, que reúne a representantes de 197 países en Glasgow (Escocia, Reino Unido), inició con uno de los temas claves de esta cumbre: la financiación para la implementación de proyectos de adaptación y la recuperación ante las pérdidas y daños ocasionados por el cambio climático, producto del calentamiento global.

Los negociadores de Colombia, país altamente vulnerable, insisten en que es necesario que los países ricos, causantes de la mayor parte de la contaminación del planeta, aporten mayores recursos para financiar las iniciativas y medidas que las naciones en vía de desarrollo han venido implementando y las que se han proyectado para contribuir a la reducción de emisiones.

Carlos Eduardo Correa, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, indicó que uno de los grandes objetivos de la COP26 es asegurar recursos para financiar la agenda de acción climática de cada uno de los países, que, como Colombia, vienen recibiendo los efectos del cambio climático. “Somos el segundo país más biodiverso del mundo, tenemos la Amazonía y el 52 % de los páramos del planeta, razones suficientes para que nuestro país siga recibiendo apoyo en financiación, para conservar los ecosistemas estratégicos y proteger la biodiversidad”, dijo.

Entre tanto, el viceministro de Ordenamiento Ambiental del Territorio, Nicolás Galarza, expresó durante la plenaria de Adaptación, daños y pérdidas, llevada a cabo este lunes en la COP26, que “el progreso en la adaptación es primordial para la estabilidad de nuestra nación. No digo esto a la ligera, el 70 % del agua que se consume en Colombia proviene de los páramos, un ecosistema único de montañas altamente amenazado y vulnerable al cambio climático y que de forma urgente necesita financiamiento para desarrollar las medidas de adaptación; por esta razón, el presidente Iván Duque lanzó la alianza global en los páramos”.

Mencionó que los huracanes Eta e Iota en 2020 causaron daños no solo en Centroamérica, sino también en el Caribe colombiano, y aunque desde Colombia se avanza en la recuperación y restauración ecológica de la isla de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, con la operación Cangrejo Negro y el programa Un Millón de Corales por Colombia, entre otras iniciativas, se requiere más apoyo para desarrollar proyectos de adaptación en el país.

Países, a cumplir las promesas

Para llegar a acuerdos y tener un “progreso significativo en las negociaciones en Glasgow”, el viceministro Galarza tocó en su intervención ante líderes del mundo cuatro temas que se deben tener en cuenta. El primero está asociado a la cantidad, pues el reporte más reciente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD) y otros reportes independientes han dicho que la movilización máxima de recursos ha sido de 80 millones de dólares. Debido a lo anterior, es necesario que se cumpla la promesa de los 100 millones de dólares que estableció el Acuerdo de París para recuperar la confianza.

El segundo tema es la calidad, debido a que la combinación de instrumentos financieros usados en la movilización de recursos depende en gran medida de préstamos y donaciones que tienen una desproporción y se requiere más financiamiento para la adaptación. El tercero tiene que ver con la proporción, ya que la mayoría de las finanzas climáticas se han centrado en la mitigación. El cuarto se refiere a que los recursos son necesarios para la transición hacia una economía global que evite que el planeta de caliente por encima de los 1.5 grados centígrados.

“Solicitamos que, por lo menos, 70 billones de dólares sean asignados exclusivamente para la adaptación de aquí al 2030. ¡No podemos esperar más tiempo!”, señaló Galarza en la plenaria de la cumbre mundial de cambio climático.