Una campaña que le dice no a la explotación sexual

Unidades Policiales del Departamento de Policía Córdoba, a través del Grupo de Patrimonio y Turismo, en coordinación con personal de la Estación de Policía San Antero, se tomaron el sector turístico del municipio de San Antero, para desarrollar una campaña en contra de la explotación sexual y trata de personas, un flagelo en creciente aumento en el país. El objetivo es crear conciencia en los ciudadanos y extranjeros sobre la explotación sexual.

Con charlas contra la explotación sexual y comercio ilegal de niños, niñas y adolescentes, y el lema denominado ‘Ojos en todas partes’, los uniformados socializaron el tema en los diferentes hoteles y residencias.

Algunas de las recomendaciones vitales en esta campaña, sobre todo para los padres, es estar atentos a signos o indicios que conduzcan a un posible caso de abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes como:

  • Retraimiento súbito e inesperado.
  • Depresión u otros signos de alteración del estado de ánimo fuera de lo normal, tales como ira desmedida, aislamiento del resto del núcleo familiar o del grupo de amigos o de estudio.
  • Excesivo silencio y alteración del sueño con pesadillas recurrentes.
  • Los niños tratan de revivir los sucesos abusivos a través de juegos con objetos u otros niños.
  • Las escenas de abuso sexual son materializadas de manera inconsciente en los dibujos o gráficos que el infante o adolescente acostumbra a elaborar.
  • Los niños hacen comentarios a las personas en las que más confían señalando a aquellos de quienes han sido víctimas y es ahí donde se debe tener especial cuidado, pues el niño refiere el suceso desde su óptica infantil, ajena a suspicacias o malicia.
  • Generalmente, los abusadores de menores corresponden a personas en quienes observan confianza extrema, como amigos de la familia, profesores, familiares (primos, tíos, papás, mamás, abuelos, hermanos, etc.). El abusador siempre busca ganar la confianza del niño o adolescente a través de juegos y regalos.
  • Percepción de temor por parte de los niños, niñas y adolescentes contra una determinada persona, por tal motivo los padres deben hacer las veces de amigos interesados realmente en la vida de los suyos.

Toda clase de abuso debe denunciarse a la línea única de emergencias 123, a la Oficina de Infancia y Adolescencia de la Policía o a los teléfonos de los cuadrantes.

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